Oraciones · Adoración eucarística
Ante el sagrario
Para un rato de adoración, aunque no sepas qué decir.
Señor Jesús,
aquí estoy, delante de ti.
Tú me miras y yo te miro.
No traigo grandes palabras:
traigo mi día, mis ganas y mis cansancios,
lo que me ilusiona y lo que me pesa.
Te lo dejo todo aquí.
Gracias por quedarte,
por esperarme siempre,
por no cansarte nunca de mí.
Bendito y alabado sea Jesús Sacramentado.
Amén.