Oraciones · Para momentos difíciles
Después de caer
Lo peor no es caer: es esconderte de Dios después.
Señor, he vuelto a caer.
Me da vergüenza mirarte,
pero no quiero huir de ti como Adán entre los árboles.
Tú no te cansas de perdonar;
que yo no me canse de volver.
No dejes que la culpa me encierre:
conviértela en confianza.
Levántame otra vez, como a Pedro,
y llévame pronto a tu perdón en la confesión.
Empiezo de nuevo contigo.
Amén.